Jan 30, 2023 Last Updated 4:00 PM, Jan 28, 2023

La muerte del niño de ocho años Víctor Sebastián Barreto, aplastado por un camión al que se había colgado para ir a un basural en busca de “los frescos”, como le dicen a la comida vencida que es desechada, en Paraná, Entre Ríos, es una clara postal de la Argentina de hoy, gobernada por el peronismo del Frente de Todos. Podría ser una postal también de los cuatro años macristas. Casi el 60% de niñas y niños viven en la pobreza con una inflación al 100%. Mientras tanto, las alimenticias, grandes capitalistas y grupos concentrados hacen fortunas. Sí, con el Frente de Todos, igual que lo hacían con el macrismo.
 
A todo esto se acaba de reunir el Consejo del Salario Mínimo, integrado por el gobierno y sus funcionarios del Ministerio de Trabajo, las cámaras empresariales, incluyendo al delincuente de guante blanco Funes de Rioja de la Copal, y los consabidos burócratas sindicales de la CGT y las CTA, Daer, Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Construcción), Roberto Fernández (UTA), Hugo Yasky (CTA), y hasta Pablo Moyano. ¿Qué decretaron? Que el salario mínimo pasará de los 57.900 pesos actuales a 61.953 en diciembre, un aumento equivalente a un kilo de carne, 5 kilos de azúcar y 7 litros de leche. ¡Desopilante la caradurez y cinismo de estos personajes! Según ATE Indec, nadie debería percibir menos de 205.000 pesos por mes medido en septiembre. Miles y miles perciben el mínimo. Por eso en Argentina hay millones de trabajadores pobres, como hay un 80% de jubiladas y jubilados que sobreviven en la indigencia.

 Alguien podría decir, “hay un ajuste… ¿pero no será el sacrificio que tenemos que pagar para salir de la crisis?” De la crisis no solo que no vamos a salir, sino que nos vamos a seguir hundiendo en ella con las políticas actuales del gobierno peronista, con el superministro Sergio Massa a la cabeza, apoyado por Alberto Fernández y por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Nos harían falta dos o tres ministros como Massa”, dicen en el entorno kirchnerista.

Es que con la cara nueva de Massa, el gobierno aprovechó para redoblar un mayor ajuste y sometimiento al FMI. Y se favoreció el crecimiento de las ganancias capitalistas con el dólar soja para los oligarcas y enormes incentivos y perdones impositivos para petroleras, gasíferas y privatizadas beneficiadas con los tarifazos. De esa forma se iba a generar una “fábrica de dólares” que nos iba a salvar, decían. Sin embargo, las reservas que se fueron acumulando en el Banco Central se están dilapidando día a día en la bicicleta financiera y el “veranito massista” se está acabando. Por eso el viceministro Gabriel Rubinstein confesó que la salida sería una devaluación brusca, solo que, alerta, esa medida podría provocar un Rodrigazo. Capaz no llegan a eso, pero si hay algo que está claro es que ya hay una devaluación, dólar blue en suba con el que se mueven los precios de los alimentos, y salarios, jubilaciones y planes sociales pagados en pesos súper deshilachados.
 
Mañana sale otra misión oficial para reunirse con el FMI e implorar que, pese a las turbulencias económicas, el pacto sellado con ese organismo imperialista siga vigente, mientras Cristina se la pasa mostrando gráficos en sus actos diciendo que cuando ella gobernaba los salarios se iban para arriba. Un doble discurso fenomenal. Si en los tres mandatos del peronismo kirchnerista se vivía tan bien… ¿Por qué su candidato Daniel Scioli perdió las elecciones en 2015 con la centroderecha del repudiable Mauricio Macri? Cristina y Máximo Kirchner son parte de un gobierno que hace aguas y solo se quieren diferenciar en vistas a las elecciones de 2023, no porque tengan un plan alternativo para sacar al país adelante. Juntos por el Cambio es otro cambalache, proponiendo hacer un mayor ajuste pero más rápido.

Ante esta situación alarmante, donde crece la desesperación de millones, hay dos grandes alicientes. El primero, que los residentes y médicos de CABA  tras una rebelión de varias semanas lograron una importante victoria sobre el gobierno de Larreta y su ministro/candidato Quiroz. La conquistaron a fuerza de paros y movilizaciones resueltas en asambleas y auto convocatorias, pasando por encima a los dirigentes sindicales traidores. Antes habían ganado los trabajadores del neumático nucleados en el Sutna, mostrando que se le puede torcer el brazo a las patronales y a los gobiernos de turno. Estas luchas cuentan con todo el apoyo del sindicalismo combativo, que hay que seguir fortaleciendo, como hay que seguir denunciando a la CGT y las CTA y exigiéndoles que dejen de apoyar al gobierno y a las patronales y llamen a un plan de lucha nacional.

El otro aliciente es que contra los gobiernos capitalistas hay una alternativa política completamente distinta. Lo verdaderamente “nuevo”, que nunca gobernó, es el Frente de Izquierda Unidad, una gran unidad de la izquierda que venimos construyendo desde el 2011. Hay que continuar fortaleciendo el FIT Unidad como proponemos desde Izquierda Socialista (ver "Hay que fortalecer al FITU con políticas unitarias"), postulando en concreto que haya una fórmula presidencial única para participar unidos en las PASO, con Miryam Bregman (PTS)-Gabriel Solano (PO).

Llamamos a las y los luchadores a fortalecer estas dos tareas: apoyar a los que reclaman para que las luchas triunfen peleando por un plan económico obrero y popular, y apoyar al FIT Unidad, para pelear por un gobierno de las y los trabajadores y una Argentina socialista.


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad
 
“Ella es la fuerza de la esperanza”. Así fue recibida la vicepresidenta en el estadio de La Plata. En “modo electoral” y desligándose de los males generados por su propio gobierno (que integra y defiende) hizo definiciones que acá analizamos. Renovó el elogio al ministro ajustador Sergio Massa y predijo que el peronismo es “lo nuevo”.
 
Cristina salió otra vez al ruedo público después del atentado. Su objetivo es parar la pérdida de la base social del peronismo, y en particular la del kirchnerismo. “Lo nuestro es mantener el 30%”, dicen desde La Cámpora; porcentaje que se está diluyendo, ya que franjas de trabajadores y jóvenes dicen que Cristina es parte del problema, no de la solución. Y esto ocurre en el corazón del conurbano bonaerense donde gobierna Kicillof.

Lo más comentado de su discurso fue que habló otra vez como una comentarista de la realidad, no como una vicepresidenta, donde su sector maneja las cajas del PAMI, encabeza el Anses, tiene gobernadores e intendentes. Por eso lo raro fue pedir “que vuelva Cristina”, cuando ya regresó hace tres años y es parte de un gobierno que solo genera miseria y entrega.

Esta vez no embistió directamente contra Alberto Fernández y hasta propuso un “acuerdo democrático” con la oposición macrista. “Tenemos que tirar todos para el mismo lado” dijo, mostrándole a Juntos por el Cambio que Massa está aplicando el ajuste que reclama esa centroderecha para cumplir las metas con el FMI. El día posterior al acto, en una reunión reservada entre Cristina, Kicillof e intendentes de Buenos Aires se dijo por lo bajo “nos harían falta más ministros como este”.

Cristina apeló a su consabido doble discurso. Intentó mostrar que en sus tres mandatos del peronismo kirchnerista (2003/2015) “se vivía mejor”. Cristina mostró un gráfico con la suba salarial en los gobiernos peronistas, para encubrir el robo salarial actual.

¿Cristina dijo algo de una suma fija salarial, como se esperaba? Nada. ¿Dijo algo sobre las jubilaciones de miseria? Nada. Precisamente porque votó el cambio de la movilidad, donde el 80% de las y los jubilados perciben una mínima de indigencia, mientras ella tiene un ingreso de más de 4 millones de pesos mensuales por dos jubilaciones de privilegio, ¿qué dijo de la inflación del 100%? Culpó a los jueces, no a los formadores de precios ni a su gobierno que aplica tarifazos y aumenta los combustibles. También señaló que le gustaría que la gente “coma en su casas”, no en los merenderos, una frase de muy mal gusto en un país donde los alimentos son inalcanzables.

Cristina también reivindicó a Vaca Muerta (tierra de saqueo de Chevron y otras multinacionales), pidió por la defensa del litio (cuando se lo están llevando en pala las multinacionales yanquis, canadienses, australianas y japonesas desde el menemismo) y del agua (robada por la megaminería que creció exponencialmente en los años ‘90 y los doce años kirchneristas). Y si hay algo que cayó muy mal fue que para combatir a la inseguridad, propuso desplegar miles de Gendarmes al mejor estilo Patricia Bullrich (ver "Cristina propone más gendarmes").

El peronismo es lo viejo

Ante encuestas que dicen que una gran parte del pueblo trabajador cuestiona a los viejos políticos patronales y quiere “algo nuevo”, Cristina volvió con la idea de que el peronismo es “lo nuevo”, porque salvó al país de las crisis. Pero después de treinta y nueve años que pasaron desde la caída de la dictadura, el peronismo gobernó veintisiete años. Y a tres años del gobierno peronista del Frente de Todos solo se puede ver indigencia, desigualdad social, inflación, bajos salarios y una entrega colosal al FMI mediante el pacto para pagar la deuda contraída por Macri.

Qué lejos quedó la consigna “Braden o Perón” del viejo peronismo del ‘45, cuando se enfrentó limitadamente la penetración yanqui. Cristina no lo puede recordar, porque recientemente visitó al embajador yanqui.

Cuando se habla del peronismo, hay una parte muy sesgada en su discurso. La vuelta de Perón en los años ‘70, de la cual se cumplieron cincuenta años (ver "Hace cincuenta años volvía Perón a la Argentina"), no fue para ninguna liberación nacional, sino para aplicar el ajuste mediante el Rodrigazo, donde hubo una feroz represión con Isabelita y López Rega con la Triple A.

Más cerca en el tiempo, Cristina se despega siempre del peronismo de los años ‘90 (a quien llama “neoliberalismo”). Por suerte circularon por las redes las fotos de Néstor y Cristina con el presidente entreguista Carlos Saúl Menem. En ese gobierno se remataron las empresas del Estado, la deuda externa creció al doble y se indultó a los genocidas. Cristina queda en falsa escuadra cuando dice que el macrismo quiere privatizar Aerolíneas, porque quien la privatizó fue el peronismo de esos años (igual que los ferrocarriles) y hoy no está en manos de sus trabajadores, sino de La Cámpora. O cuando habla de YPF, tapando que el peronismo kirchnerista estuvo a favor de rematarla en esos años, aportando el voto decisivo de un diputado santacruceño.

Le contestamos a Cristina que lo nuevo vendrá con un gobierno de las y los trabajadores, de los que nunca gobernaron, de la unidad de la izquierda, para imponer otra sociedad, una Argentina socialista por la cual luchamos desde Izquierda Socialista. También le decimos que lo único nuevo es el Frente de Izquierda Unidad, para pelear por las transformaciones que hacen falta contra todos los gobiernos que defienden a este sistema capitalista explotador.


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad

En 1973, el entonces presidente Juan Domingo Perón dijo: “El gobierno se ocupará que [las ganancias] sean distribuidas con justicia entre todos los que la producen. Fifty-fifty, como dicen. Mitad y mitad”. Esto no solo no ocurrió, sino que encima vino el Rodrigazo, con una tremenda inflación y carestía de vida. Pero quedó el famoso fifty-fifty de Perón.

Cristina Kirchner mostró en el acto un cuadro para decir que su último gobierno fue el mejor de la historia, con sus famosos “piquitos”, como dijo para referirse a una favorable distribución del ingreso. Otro doble discurso.

Lo cierto es que la participación en el ingreso de los asalariados se ha venido deteriorando a lo largo de las décadas. Pasó del 56% en 1950, al 46% en 1973, 31% en 2003. En 2013, desde Emiratos Árabes, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno (quien acompañaba a la presidenta Cristina en una visita oficial), dijo que el gobierno había cumplido con uno de los anhelos de Perón, el de la repartición en un 50 y 50 de la riqueza que produce el país. ¿De dónde lo sacó? Fue el mismo Moreno quien destruyó los datos del Indec con una patota manipulando la información desde el 2007 al 2015, donde se decía por ejemplo que en Argentina había menos pobreza que en Alemania. Por eso es que en los doce años de gobierno kirchnerista hubo enormes reclamos, paros generales, ante una enorme precarización laboral y pobreza del 30%, llevando a que el peronismo perdiera con Macri en 2015.

El dato de hoy es que los empresarios aumentaron su porción en el reparto de la torta del 40,2% en 2016 al 47% en 2021, mientras la participación del salario bajó del 51,8 % a 43,1%. Pero aunque se lograra el 50 y 50, no sería para festejar. Primero, porque no alcanzaría para salir de la pobreza. Segundo, porque dicha participación es muy dispar entre trabajadores registrados y los millones que lo hacen en la informalidad y precariedad. Y tercero, porque significaría que una mitad de la riqueza se la siga quedando un grupo minoritario de capitalistas y la otra mitad se tenga que repartir entre millones de trabajadores, casualmente los que la generan. La izquierda, en cambio, pelea para que la clase obrera sea quien se apropie de la riqueza que genera, para combatir de verdad los males capitalistas.

El anuncio surgió en boca de la referente del “garantismo y los derechos humanos”. Cristina propuso desplegar miles de gendarmes en la provincia de Buenos Aires para “combatir” la inseguridad. Incluso cuestionó que esto sea “mano dura”. La noticia recibió el augurio del ministro de Seguridad de Larreta, Marcelo D’Alessandro. La misma Gendarmería que elogiaba Patricia Bullrich cuando hizo desaparecer a Santiago Maldonado.

Los gendarmes hacen desastres. Miremos Rosario, donde hubo un despliegue enorme supuestamente para combatir al narcotráfico, sin embargo el flagelo crece y hay denuncias de complicidad de esa fuerza.

O sea, Cristina propone miles de gendarmes que actuarían represivamente en los barrios humildes junto al escuadrón de 100.000 efectivos de la maldita policía bonaerense del gatillo fácil de Berni.
El kirchnerismo también apeló a la mano dura con la “Ley Blumberg” en 2004, aumentando las penas, provocando más perejiles en las cárceles.

La inseguridad crece por la miseria y marginalidad social que provoca este sistema capitalista (caldo de cultivo de la delincuencia) y la complicidad de las denominadas “fuerzas de seguridad” con las bandas delictivas. No van el ajuste y las políticas represivas de Cristina.


Escribe Juan Carlos Giordano, diputado nacional electo Izquierda Socialista/FIT Unidad

“Al crecimiento no se lo pueden seguir llevando los cuatro vivos de siempre”, dijo Cristina. Pero esos vivos son los que se beneficiaron en sus doce años de gobierno, y ahora.
“Arcor, Molinos, Clarín, PAE, Termium y Tecpetrol (grupo Techint), Aluar, Ledesma y La Anónima, evidencian que en 2021 habían embolsado en conjunto 685 millones de dólares, en tanto que este año treparon a 1.915 millones. La facturación pasó de 7.618 millones a 13.717 millones de dólares” (Centro de Economía Política Argentina-CEPA, Página12, 19/11). Según los balances de 2013, las 89 firmas que cotizan en Bolsa registraron un aumento del 80 por ciento respecto de 2012. Se refiere a los bancos Macro, Francés, Galicia, Patagonia; Siderar (Techint), YPF, Telecom, Aluar, Clarín, las eléctricas, gasíferas, Ledesma, Molinos, Minetti, entre otras. ¡Los cuatro vivos de siempre, señora vicepresidenta!                             

Ya salió la Correspondencia Internacional N°51: La revolución de las mujeres y los pueblos de Irán
Ya salió la Correspondencia Internacional N°50: La invasión a Ucrania agudizó la crisis del capitalismo
Correspondencia Internacional N.49: ¡Fuera Putin de Ucrania! Apoyo a la resistencia ucraniana. No a la OTAN
«
  • 1
  • 2
  • 3
»
Las perspectivas y la política revolucionaria después del triunfo de la Revolución Nicaragüense (1979)
Método de interpretación de la historia argentina
Capitulacion al Eurocomunismo (1977)
«
  • 1
  • 2
  • 3
»

Nuestro semanario. En el que te acercamos el reflejo de las luchas del movimiento obrero, las mujeres y la juventud, además un análisis de los principales hechos de la realidad nacional e internacional.

Es una herramienta fundamental para fortalecer a Izquierda Socialista y al Frente de Izquierda.

La suscripción del periódico impreso nos permite también seguir editándolo, ya que nos financiamos con nuestros propios aportes y del de los suscriptos.

 

Suscribite a la versión Impresa

Más Leídos

La rioja: La Ley del litio es más saqueo

La rioja: La Ley del litio es más …

17 Ene 2023 COMUNICADOS DE PRENSA

Juicio por Fernando / “Nunca vi nada semejante”

Juicio por Fernando / “Nunca vi n…

18 Ene 2023 El Socialista N° 552

El 5,1% es otro mazazo contra el pueblo trabajador

El 5,1% es otro mazazo contra el pu…

18 Ene 2023 El Socialista N° 552

A 36 años de su fallecimiento / Nahuel Moreno y el marxismo

A 36 años de su fallecimiento / Na…

18 Ene 2023 El Socialista N° 552

¿Hay que apoyar al peronismo para que no venga la derecha?

¿Hay que apoyar al peronismo para …

18 Ene 2023 El Socialista N° 552