Neuquén Mas de 25 cuadras fueron colmadas de manifestantes en la ciudad de Neuquén. Encabezadas por un gran cartel que decía: “Ni un paso atrás, son 30 mil los desaparecidos”, una multitud participó de las actividades convocadas por Madres de Plaza de Mayo neuquinas y organismos de derechos humanos. Fue una marcha unitaria al final de la cual hicieron uso de la palabra todos los organismos de derechos humanos de la provincia
Córdoba Fue una marcha unitaria histórica. Algunos organismos calcularon que cerca de 200 mil personas recorrieron más de 30 cuadras este 24 marzo. En la misma, Izquierda Socialista participó con una columna encabezada por nuestros desaparecidos del glorioso PST, y una nutrida concurrencia de jóvenes y viejos compañeros que no cesó de cantar contra el negacionismo de Milei, y contra el ajuste y represión del gobierno provincial. Las marchas se replicaron en varias ciudades, entre ellas Río Cuarto, Villa Dolores y San Francisco.
Rosario Decenas de miles se movilizaron. Se marchó durante varias horas desde plaza San Martín hasta el Parque frente al Monumento a la Bandera donde los organismos de derechos humanos leyeron un documento. Una importante cantidad de docentes marchó junto a estudiantes, familias, diversos sindicatos y partidos políticos, entre los cuales Izquierda Socialista. Fue una marea humana, como nunca se había visto en esta ciudad.
Bariloche La marcha salió desde el Alto con una imponente columna de más diez cuadras y unas 7 mil personas. En la plaza, HIJOS inició el acto principal y se leyó un documento unitario consensuado con cerca de 60 organizaciones de derechos humanos, políticas y sociales, entre ellas Izquierda Socialista.

Escribe José Castillo
El gobierno de Javier Milei afirma que el desempleo no crece, pero lo desmienten incluso las estadísticas oficiales. En apenas un año, se sumaron 193 mil nuevos desocupados y ya son más de 1.700.000 las personas en esa situación.
Estudios previos, tanto de consultoras y economistas de los más diversos orígenes políticos e ideológicos, como los propios datos de la Secretaría de Trabajo, ya lo venían anticipando: desde que asumió Javier Milei cerraron 22 mil empresas y se perdieron cerca de 350 mil puestos de trabajo. Ahora se conocieron los datos oficiales del Indec sobre el mercado de trabajo, que confirman casi al milímetro lo que se venía denunciando. En términos porcentuales, la desocupación del cuarto trimestre de 2025 fue del 7,5% (1,1 puntos más que en igual período del año anterior). Si ampliamos la comparación a dos años atrás, el desempleo aumentó 1,8 puntos desde el inicio del gobierno de La Libertad Avanza.
Cuando ponemos la lupa geográfica, el drama se acentúa: en los partidos del Gran Buenos Aires, el Gran La Plata y la zona industrial de San Nicolás y Villa Constitución, donde se concentra el grueso del pueblo trabajador, el desempleo trepó al 9,4%.
Subempleo, trabajo informal: la crisis se profundiza
Es necesario precisar qué se entiende por “desocupado” en la encuesta del Indec: alguien que no tiene trabajo, está buscando activamente y en el último mes no consiguió nada, ni siquiera una changa. Esto permite dimensionar la gravedad de los datos: quien no tiene empleo, pero realizó alguna changa, aunque sea insuficiente y precaria, pasa a ser considerado subocupado. Este indicador alcanza el 11,3% a nivel nacional. Si lo sumamos al 7,5% de desocupación abierta, el total asciende al 18,8%, es decir, alrededor de 4 millones de personas que no tienen trabajo estable y buscan desesperadamente alguno, aunque sobrevivan realizando tareas ocasionales.
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sostuvieron hasta hace pocas semanas que era “mentira” que creciera el desempleo. Luego, frente a la evidencia imposible de ocultar de fábricas que cierran casi a diario (ayer Fate, hoy Lumilagro, y así sucesivamente), cambiaron el discurso y pasaron a afirmar que “por ahí alguna empresa cerraba, pero al mismo tiempo se abría otra”. ¿Cuál? Cabe preguntarse. Sturzenegger incluso llegó a afirmar que este gobierno creó 400 mil puestos de trabajo, incluyendo en ese cálculo a quienes se incorporaron a plataformas como Uber, PedidosYa u otras similares. Sin embargo, como señalan las y los propios trabajadores, se trata de una modalidad cada vez más precarizada: “ya no rinde”, dicen, “somos decenas de miles peleando por un pedido o un viaje por el que cada vez ganamos menos”.
También crece otro fenómeno: el sobreempleo. Hay dos millones de personas que, ya sea porque perdieron su trabajo formal o porque sus ingresos son insuficientes, trabajan más horas que nunca y aun así buscan otro ingreso para poder subsistir.
En total, sumando desocupados, subocupados y quienes necesitan un segundo empleo, se alcanza a 6 millones de personas, es decir, el 30% de la población económicamente activa. En términos concretos, uno de cada tres trabajadores vive una situación laboral crítica.
¿Cuál es la salida?
El economista liberal Daniel Marx dio en la tecla al advertir: “nadie puede afirmar que esto tocó fondo”. Y es así. Milei ya anunció nuevos recortes en el sector público, de alrededor del 10% de la planta. En el sector privado, la tendencia es la continuidad del cierre de empresas, especialmente en la industria y el comercio. Sin ingresos, no hay consumo, y sin consumo no hay producción. A esto se suma la apertura indiscriminada de importaciones, que desplaza aún más a la producción local.
A pocas semanas de aprobada la reforma laboral, ya quedaron atrás las promesas de que generaría empleo. Todo indica que su verdadero objetivo es facilitar y abaratar los despidos.
Frente a este escenario, no queda otra que seguir peleando contra este gobierno. Contra los despidos, por salarios dignos, apoyando cada lucha y exigiendo a la CGT que rompa su pacto con el gobierno y convoque a un paro general con un plan de lucha.
Al mismo tiempo, frente a la motosierra y el saqueo impulsados por Milei, Donald Trump y el FMI, es necesario levantar una alternativa. Desde el Frente de Izquierda Unidad proponemos un plan económico distinto, que incluya dejar de pagar la deuda externa y destinar esos recursos a la creación de miles de puestos de trabajo genuinos mediante un gran plan de obras públicas. A su vez, planteamos la prohibición de despidos y suspensiones y la estatización de toda empresa que cierre, bajo control de sus trabajadoras y trabajadores.
Escribe Diego Martínez, dirigente de Izquierda Socialista/FIT Unidad
En medio del escándalo por el viaje de la pareja de Manuel Adorni, se conocieron nuevos elementos de la causa $LIBRA que apuntan directamente a la implicación de Javier Milei y su hermana Karina en la criptoestafa.
Mientras crecía la bronca tras conocerse la noticia de que la pareja del funcionario había viajado en el avión presidencial y que ambos, junto al resto de la comitiva que participó de la Argentine Week (Semana Argentina) en Nueva York, se hospedaron en uno de los hoteles más lujosos de la ciudad, con habitaciones en promedio de 3.500 dólares, Adorni se ofuscaba por el cuestionamiento al viaje de su esposa aduciendo que “fue a deslomarse” seis días a Nueva York. Todo esto mientras se recortan drásticamente gastos del Estado en materia de educación y salud, particularmente en discapacidad.
El periodista Pablo Duggan denunció que el funcionario tiene gastos mensuales en su tarjeta de crédito por 17 millones de pesos, siendo que su salario es de 3,5 millones y no declara otro ingreso. Como si esto fuera poco, en estos días también se supo que el jefe de ministros viajó en el mes de febrero a Punta del Este en un avión privado cuyo costo asciende a los 12 mil dólares. Y ahora salta que en Noviembre compró una casa en un country.
El ministro Sturzenegger, por su parte, principal impulsor de los despidos y recortes salariales en el Estado, sorprendentemente pasó de tener un patrimonio de 1.402 millones de pesos a uno de 2.371 millones en un año.
Javier y Karina Milei hasta las manos con el caso de la criptoestafa.
En estos días se dieron a conocer importantes evidencias del caso $LIBRA. Peritajes al teléfono de Mauricio Novelli, empresario que hizo de nexo entre el estadounidense Hayden Davis y Milei para concretar la estafa, dan cuenta de que hubo innumerables llamadas en las horas previas y posteriores al lanzamiento de la criptomoneda entre Milei, su hermana Karina, Davis y Novelli. Todo esto echa por tierra la versión difundida por el propio Milei de que no conocía a fondo de qué se trataba $LIBRA y que, cuando lo supo decidió borrar el tuit que había lanzado cuatro horas antes promocionando la criptomoneda.
Además de esto, los peritos recuperaron del celular de Novelli un documento que muestra un acuerdo de pagos por 5 millones de dólares cuyo principal beneficiario sería Javier Milei. Fue redactado entre fines de octubre y noviembre de 2024.
En el texto, Novelli escribió: “Hola amigos, este es el acuerdo final discutido con H”, haciendo referencia, aparentemente, a Hayden Davis. Y detallaba: “1,5 millones de dólares en tokens líquidos o efectivo a cambio de que Milei anuncie en Twitter que su asesor es Hayden Davis/Kelsier/la familia Davis. 2 millones de dólares en tokens o efectivo por la firma de un contrato en persona con Milei para asesoría en blockchain/inteligencia artificial para el gobierno argentino y/o Javier Milei, y revisión con Javier y Karina”.
No se puede tapar el sol con las manos
Es tal el nivel de impunidad, facilitado por la justicia, con el que cuenta el gobierno que el fiscal federal Eduardo Taiano, quien actúa en la causa, contaba con la información de los audios de Novelli desde noviembre de 2025, pero recién la incorporó a la causa en febrero de este año.
Los que se amparaban en el justo sentimiento de bronca popular contra la corrupción de parte de los gobiernos peronistas y venían a terminar con la “casta” resultan ser tan o más corruptos que los gobiernos anteriores.
Nos gobierna un grupo de estafadores, coimeros y corruptos que ajusta y hambrea al pueblo trabajador, pretende rematar todo el patrimonio nacional, incluido el agua de los glaciares, mientras sus principales funcionarios viven como reyes “con la tuya”.
Ante el gobierno de Milei el peronismo demostró no servir para enfrentarlo ni tiene soluciones para los problemas de fondo. La alternativa es seguir construyendo una salida de izquierda con el Frente de Izquierda Unidad.

Escribe Mercedes de Mendieta, diputada nacional electa Izquierda Socialista/FIT-Unidad
En medio de la agresión imperialista de Donald Trump y Benjamín Netanyahu contra Irán, Javier Milei vuelve a comprometer a nuestro país en una nueva masacre contra los pueblos del mundo. Días atrás se declaró, en la Universidad Yeshiva de Nueva York, como “el presidente más sionista del mundo”, en una definición política que ubica a la Argentina como una pieza subordinada del bloque de la ultraderecha encabezado por Trump y el Estado de Israel.
Con esas declaraciones en Nueva York, donde incluso llegó a afirmar que “Irán es el enemigo” y que “vamos a ganar la guerra”, Milei posiciona a la Argentina del lado de los agresores, alineándose con una ofensiva militar que ya ha dejado miles de muertos, entre ellos cientos de niñas que se encontraban en su escuela. Declaraciones que fueron ratificadas días atrás por el propio Milei en el acto por el aniversario del atentado a la AMIA, donde habló de la “lucha contra el terrorismo” y de la defensa de los “valores de Occidente”, discursos que funcionan como cobertura para justificar lo injustificable: el genocidio contra el pueblo palestino, las invasiones sobre otros pueblos como en Venezuela, el bloqueo a Cuba y ahora la agresión imperialista en Irán y el Líbano. No olvidemos que Milei realizó un compromiso explícito de colaborar con el llamado Board of Peace impulsado por Trump para Gaza y ofreció el envío de Cascos Blancos argentinos para integrarse al dispositivo que acompañaría esa fuerza de ocupación, en un nuevo gesto de complicidad con el genocidio contra el pueblo palestino.
En contraste con el alineamiento de Milei con Trump y Netanyahu, los datos de la realidad muestran un rechazo contundente. Distintas encuestas nacionales coinciden en que más del 70% de la población argentina se opone a una escalada bélica en Medio Oriente, mientras que casi dos tercios consideran que la postura del Presidente no los representa. Incluso entre sus propios votantes, el apoyo a la guerra es minoritario. El alineamiento con Estados Unidos e Israel aparece así como una decisión unilateral que coloca al país en una posición de subordinación y conflicto que la mayoría del pueblo trabajador rechaza. Por eso decimos con claridad: ¡No en nuestro nombre!
Este alineamiento se da en medio de la contraofensiva de Trump, que busca instalar una lógica de dominación sobre América Latina que remite a la vieja Doctrina Monroe, el continente como patio trasero, disciplinado política y económicamente. Y, a nivel global, en el intento del ultraderechista de establecer un nuevo realineamiento imperialista desconociendo los acuerdos estratégicos adoptados desde 1945. Por eso decimos con claridad que Milei acompaña la ofensiva de Trump y refuerza su alianza con los sectores más duros de la ultraderecha mundial, ratificando su respaldo político a Netanyahu, lo que lo ubica como cómplice del genocidio en Gaza junto a Trump y de la agresión imperialista sobre Irán y el Líbano. No en nuestro nombre: ningún gobierno puede hablar por un pueblo que rechaza el genocidio y la agresión imperialista.
Escribe Guido Poletti
El peronismo sigue deshojando la margarita de su interna. Sumido en una profunda crisis, todas sus energías se concentran en la disputa por los liderazgos.
En las últimas semanas se produjeron algunas “novedades”. En distintos sectores comenzó a instalarse el término “unidad”, incluso entre espacios que, al menos en lo discursivo, aparecían con proyectos muy disímiles.
Repasemos. Hoy el peronismo presenta sectores que provienen del kirchnerismo divididos en dos bloques: Cristina Fernández, Máximo Kirchner y La Cámpora, por un lado; y el Movimiento Derecho al Futuro, encabezado por el gobernador Axel Kicillof, por el otro. Con un discurso más “de izquierda”, aparecen Juan Grabois y Patria Grande. Oscilando entre uno y otro sector, se ubican algunos gobernadores (con Ricardo Quintela a la cabeza), intendentes y dirigentes sindicales. Además, está Sergio Massa con el Frente Renovador. Todo este conjunto conforma el peronismo que actúa, al menos discursivamente, como opositor a Javier Milei.
Por fuera quedan el peronismo cordobés y el sector encabezado por Miguel Ángel Pichetto, que con distintos armados intentó construir, sin éxito, una “avenida del medio”. Su último intento, Provincias Unidas, tuvo escaso resultado electoral. Actualmente, ese espacio alterna alianzas con gobernadores radicales y dirigentes del PRO.
Cristina y Kicillof se disputan la conducción de un “frente amplio opositor”
Hace algunas semanas se produjo una reunión que parecía impensada: Miguel Ángel Pichetto visitó a Cristina Fernández de Kirchner. Ambos plantearon la necesidad de “dejar atrás el pasado” y construir una alternativa lo más amplia posible. Axel Kicillof, mientras continúa su disputa con Cristina y La Cámpora, envía señales en la misma dirección, al igual que los intendentes que lo respaldan. El massismo también apunta hacia ese objetivo.
¿De qué se trata? De la construcción de un frente amplísimo, que incluiría desde sectores del PRO hasta dirigentes radicales y, por supuesto, a todo el peronismo (con excepción de quienes ya se alinearon con Milei). Algunos incluso plantean, de manera provocativa, la posibilidad de incorporar a la vicepresidenta Victoria Villarruel. Guillermo Moreno llegó a afirmar: “si ella es la candidata peronista, yo la voto”.
Todos estos sectores buscan tender puentes con fracciones de la patronal que hoy se encuentran en tensión con el gobierno, como Paolo Rocca o el Grupo Madanes. No cuestionan el alineamiento con Donald Trump, evitan pronunciarse contra Israel y, en cambio, promueven medidas de mayor proteccionismo frente a las importaciones chinas.
¿La salida es un frente amplio opositor o el Frente de Izquierda?
Algunos plantean que en ese frente también debería integrarse el Frente de Izquierda.
Es necesario ser claros: una cosa es la unidad de acción en las calles con todos los sectores que se movilizan contra el gobierno de Milei, como ocurrió en la masiva movilización del 24 de Marzo; otra muy distinta es construir una alternativa política común. En ese plano, el peronismo no representa una salida. Vuelve a proponer lo que ya fracasó: un acuerdo entre partidos patronales que respete los compromisos con el FMI, continúe pagando la deuda externa y garantice los negocios de los grandes grupos económicos. Apuesta a un eventual crecimiento basado en el saqueo ambiental, mediante el fracking en Vaca Muerta y la megaminería.
El peronismo, con el ajuste aplicado durante el gobierno de Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa, contribuyó a abrir el camino al ascenso de Milei. En estos más de dos años se mostró incapaz de enfrentar el ajuste. Incluso, en múltiples ocasiones actuó como cómplice: la burocracia de la CGT facilitó el avance de las leyes del gobierno y numerosos legisladores peronistas negociaron sus votos en función de los intereses patronales de sus gobernadores.
Por eso sostenemos que el peronismo no es una salida, en ninguna de sus variantes. La única alternativa es el Frente de Izquierda Unidad, que plantea un programa diferente, obrero y popular, que comienza por dejar de pagar la deuda externa, romper con el FMI y destinar esos recursos a salarios, jubilaciones, educación, salud y vivienda.